VERACRUZ





Empezando el recorrido del Sureste, encontramos el estado en donde a nuestro juicio, se encuentra la mejor cocina Mexicana y es Puebla. Sus chalupas, cemitas, chiles en nogada, pipianes t demás platillos han colaborado a que la UNESCO la considere como un bien intangible Patrimonio de la Humanidad. La bella Angelópolis es un ejemplo viviente de una hermosa ciudad colonial y cuya biblioteca Palafoxiana es digna de admiración. Cholula y sis 365 iglesias, junto con Cuetzálan, froman parte de los “pueblos mágicos” de México
Un estado pequeño en territorio, pero enorme turísticamente hablando es Tlaxcala, la bella capital, Huamantla, y los tesoros arqueológicos de Cacaxtla y Xochitécatl.
Unos de los estados más extensos longitudinalmente hablando es Veracruz,

asentamiento de la cultura madre “Olmeca” y cuya cultura Totonaca nos dejó el hermoso Tajin para que nos regocijemos con su bella arquitectura. Los apacibles pueblos de Catemaco, Coatepec y Tlacotalpan nos llenan de música el corazón. La hermosa ciudad Veracruzana, llena de historia y cuyo puerto ha enlazado desde tiempo atrás a México y el mundo. Por último sin quitar el dedo del renglón de las bellezas naturales y deportes extremos que se pueden practicar en este destino
El estado de Tabasco, el estado más húmedo de México, es el territorio a donde más al Oeste se encontraron yacimientos de la cultura Maya, como lo es en Comalcalco. En Villahermosa se encuentra el interesante parque-museo la Venta con cabezas colosales de la Cultura Olmeca.







El Tajin

La gran capital indígena de los tiempos prehispánicos en la costa del Golfo, El Tajín, se ubica en las cercanías de la pintoresca ciudad de Papantla; su nombre en lengua totonaca sintetiza la fuerza y el poder de la tormenta tropical que humedece todo, el territorio costeño, y al que los aborígenes de las Antillas llamaron huracán.

Tajín proviene del totonaca, y significa trueno; no se puede afirmar que éste fuera su nombre original ni que los ancestros de quienes actualmente habitan la región fueran los constructores de la antigua ciudad prehispánica. Sin embargo, la permanencia del grupo étnico totonaco en las ruinas durante siglos ha originado una relación sicosocial y cultural con la zona arqueológica que difícilmente puede negarse.

Su descubrimiento y la historia de sus excavaciones se envuelven en el embrujo de la casualidad y del amor por el pasado de Veracruz. Por mucho tiempo El Tajín se mantuvo oculto a los ojos de los europeos, que insensibles ante la belleza autóctona, en los siglos XVI y XVII destruyeron la mayoría de los antiguos testimonios precolombinos, pero hacia el siglo XVIII un inspector del tabaco da noticia de su existencia y a partir de entonces el lugar ha sido motivo de asombro y de un cuidadoso trabajo de exploración y restauración.

Quien llega hoy a tan imponente zona arqueológica, no obstante la modernidad del acceso -que cuenta con un elegante museo de trazos contemporáneos-, siente una viva emoción por hallarse en aquel sitio misterioso, donde el ambiente tropical, los olores de plantas exóticas como la vainilla, y la llamativa indumentaria de los campesinos totonacos que viven en la periferia impactan nuestros sentidos, tal como lo plasmó Diego Rivera en uno de los murales del Palacio Nacional en la ciudad de México, donde se observa el arribo de una embajada de comerciantes y diplomáticos del altiplano central mexicano a la capital costeña; con ojos anhelantes de mirarlo todo, se mostraba ante ellos la peculiar arquitectura de nichos y grecas; se desarrollaba la danza de los voladores que descendían rítmicamente de un alto madero del cual colgaban amarrados de los pies, y muy particularmente, se les presentaban frutos, flores y muchos otros productos del litoral que eran motivo de su largo viaje.

Hoy día se sigue realizando la danza del volador para el visitante, en la explanada que se ubica frente al museo, donde obligadamente el recién llegado inicia su visita; ahí dentro encuentra extraordinarias manifestaciones escultóricas que nos relatan antiguas historias de reyes y misteriosos ceremoniales, y así nos damos cuenta de que el juego de pelota al que se asocian los yugos, las palmas y las hachas, tuvo una gran preponderancia en este lugar.

Hoy en día, gran parte de la ciudad indígena ha sido explorada y reconstruida, con un excelente trabajo por parte de los arqueólogos, que, sin exagerar, nos permite maravillamos con las monumentales dimensiones de todos los edificios y caminar sobre el antiguo enlosado que los habitantes del sitio colocaron en su momento.

Catemaco

La Universidad de Veracruz, almacenó en una de las islas de la Laguna de Catemaco, monos Macacos nativos de Tailandia e importados de Puerto Rico, para hacer un estudio de investigación en 1974. Antes que el estudio terminara, los pescadores de Catemaco descubrieron los beneficios de que los turistas viajaran grandes distancias solo para ver a los monos en su habitad natural. Al pasar de los años el viaje para visitar a los monos ha dado la vuelta aportando una fuerte entrada de efectivo para mucha de la población de Catemaco, notable obviamente por los muchos gritones a lo largo de la orilla de la Laguna que te invitan a tomar un paseo en lancha.

A pesar de los gritones, el paseo en lancha es una experiencia maravillosa para considerarse en la Laguna. La vista de la orilla de la Ciudad de Catemaco y la vista de las colinas volcánicas vecinas del lago son absolutamente maravillosas. En cuanto a los monos, extraoficialmente son mantenidos por un centro de investigación de la Universidad de Veracruz pero en la actualidad reciben de vez en cuando el equivalente de despensas (plátanos) de los operadores de las lanchas.Principalmente estos monos son abandonados, con frecuencia se enferman o están desnutridos, pero parecen estar contentos en sus islas. La Universidad estableció mientras tanto una colonia grande de monos mexicanos en peligro de extinción (aulladores) en la Isla de Agaltepec en 1988, que es visiblemente prominente en el viaje. Aunque, esa isla está fuera de los límites de los viajes turísticos.

Un tipo monstruo del Lago Ness se ha divulgado en las aguas de la Laguna. ¡Cuídese!.



Brujos de Catemaco

Los brujos de Catemaco fueron un paso más lejos y comercializaron la industria. Por un montón de pesos consigues un encanto para quitarse un competidor o un cáncer. Por 100 o 200 pesos consigues tan sólo una

limpia de tus espiritus malvados. La limpia incluye generalmente un huevo crudo, algunas hierbas frescas, pero ningún postre. Los encantos o los amuletos son adicionales.

Los Tuxtlas

Al sur del Estado de Veracruz encontramos una zona exuberante y mágica, en la Reserva de la Biosfera se conserva y protege la biodiversidad de la flora y la fauna así como el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales Catemaco forma parte de la reserva especial de la Biosfera de Los Tuxtlas. En la reserva se han registrado más de 2368 especies de plantas vasculares, 117 especies de reptiles y 45 de anfibios; 561 especies de aves que hacen de este sitio ideal para los apasionados en la observación de aves en peligro de extinción.

A 12 Kilómetros encontraremos San Andrés Tuxtla, famoso internacionalmente por los excelentes puros que ahí se producen, en esta zona y a pocos pasos de ahí encontraremos el Salto De Eyipantla una de las cascadas más bellas de todo México y La Laguna Encantada.

A pie de la Sierra De San Martín encontraremos Santiago Tuxtla a 285 kilómetros sobre el nivel del mar, ahí podremos visitar el famoso Museo Tuxteco, que exhibe una basta colección de piezas arqueológicas.

En Tres Zapotes inició el interés por la misteriosa cultura Olmeca debido a que ahí fue encontrada la primera Cabeza Colosal de 1862.

Tlacotlalpan

Hablar de Tlacotalpan, Veracruz, México es hablar del pasado que encierran sus calles, de la historia misma del país, de las haciendas "Estanzuela" y "Juan Zapotal" , es nombrar a Porfirio Díaz en sus años gloriosos o a Guadalupe Victoria , fundando una de las primeras escuelas de la Marina Mexicana, es reconocer la labor de Miguel Z. Cházaro ilustrando a los tlacotalpeños y que decir de Jorge Alacio Pérez, derramando sangre que se purificara en nombre de México, es recordar a tantos hombres y mujeres que forjaron la suerte y el destino de esta tierra que ha perdurado a través de los años como "Perla del Papaloapan" y más aún como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Es recordar sus noches, sus estrellas; quién no ha suspirado en sus noches tlacoltalpeñas, es recordar que la luna no está tan lejos como parece, es escuchar a lo lejos un requinto meláncolico y un canto quebrado de aguardiente, es tener en la mente el recuerdo de sus farolitos que en veces le dan un tono sepia a sus calles, como de fotografía.

Es llorar por lo que se ha ido o por el no olvido, es seguir con la eterna serenata que iniciamos unos amigos llevándola en el corazón por los siglos de los siglos, ¡Qué te digo, qué te digo! Papaloapan, tantas historias que has vivido y tantos hijos que se han ido, pero te aseguro río que no te tienen en el olvido y que siempre piensan en ti ¡ mi Papaloapan querido !. Es ver pasar el tiempo entre son y tarima, es encontrar la rima de la fórmula de la felicidad, es caer en cuenta que el niño que fui crecerá y de nuevo viene ya a ocupar mi lugar en todos los sentidos. Es recoradr al amigo o al extraño que llegó y se convirtió en uno más que dejo llorando tu caserío, es sentirte querido entre tu pueblo sin dejar de ser tu pueblo.

Hablar de Tlacotalpan te relaja el alma, deja ver que dentro de nosotros existe el niño que nunca dejo a su pueblo y siempre rondará sus calles llenas de risas y lamentos, de historias individuales o colectivas, que cuando se siente derrotado busca el inicio de su vida y encuentra cobija entre los brazos de su madre que siempre estara ahí por si lo necesita. Tlacotalpan es un sueño o muy posiblemente el Tlalocan (Paraíso terrenal); pareciera que el viento trae los cantos, el zapateado y todo lo demás, que sus casas son pedazos de arcoiris que regalan a los ojos un espectáculo celestial que sus iglesias encierran misterios que nunca se sabrán, y que su ribera dice: algún día volverán y volveremos a empezar.

Veracruz

Las ciudades de Veracruz y Boca del Río se encuentran colindantes dentro de la zona conurbana, por lo que se puede visitar ambos lugares en el mismo viaje. Disfrutar de la alegría del Puerto, de sus edificios y lugares históricos para después deleitarse con las modernas comodidades que ofrece Boca del Río, entre plazas comerciales, hoteles, centros nocturnos y una amplia selección de lugares de típica comida Veracruzana y gastronomía internacional.

Nota Histórica: Villa le fue otorgada al ser parecido a las Villas españolas, Rica por la cantidad de oro rescatado a los indígenas y Vera Cruz debido a la fecha en que los conquistadores desembarcaron en los arenales, situados frente a la isla de San Juan de Ulúa el 22 de abril de 1519, siendo precisamente ese día, una de las máximas celebraciones de la religión católica, era viernes Santo, fecha en que se conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz, es decir el día de la verdadera cruz.

Entre sus atractivos están la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el Baluarte de Santiago, la fortaleza del islote de San Juan De Ulúa, Palacio Municipal o Casa de Cabildo (s. XVII y XVIII), Portales y Plaza de Armas (Zócalo), Museo Histórico Naval, el Faro y Museo Venustiano Carranza, la Terminal De Ferrocarriles, el Ede Correos (1902) y Edificio de Telégrafos (1900), Edificio del Instituto Veracruzano de Culturay el Templo del Cristo del Buen Viaje entre otros

Coatepec

Ubicada a tan sólo 15 Km. al sur de Xalapa, perteneciente a la Región Turística “Capital” Lugar de Cultura y Aventura, Coatepec es una de las regiones cafetaleras con mayor tradición y calidad en nuestro país desde el siglo pasado, tiene el privilegio de estar localizado en uno de los cuatro estados de la República Mexicana con mayor riqueza en biodiversidad y de especies endémicas que ya no existen en otros lugares del mundo.

Además de su exuberante vegetación, su variada topografía ofrece espectaculares cañadas, cavernas, ríos y cascadas ideales para practicar senderismo, recorridos en bicicleta, en cuatrimoto o en jeep a campo traviesa, excursiones de montaña, camping, rappel, tirolesa y cabalgata. La región es también un centro de energía positiva y espiritualidad concentrada en el Cerro de las Culebras, en cuyas faldas se fundó, en 1976, uno de los veintidós Ashram existentes en el mundo.

El centro de la ciudad invita a recorrer a pie sus calles, admirando su arquitectura caracterizada por altos techos de teja, amplios aleros, patios centrales y ventanales de hierro forjado, sin olvidar por supuesto a sus famosos invernaderos de orquídeas. No podemos olvidar reconocer que Coatepec es una mezcla colonial y que en su herencia, ah dejado cerca de 370 inmuebles con valor histórico, por lo que fue declarado patrimonio histórico de la nación.

Xalapa

Llamada así en atención a la prolífica vida cultural que agita la sociedad local, centrada en la prestigiosa Universidad Veracruzana, la ciudad encierra misterio, belleza y la diversidad propia de una activa vida social que es su característica emblemática desde hace más de un siglo.

Nota Histórica: En torno a tres manantiales nombrados: Xallapam, Xallitic y Techacapan, en una época que antecede a la era cristiana, un grupo de familias Totonacas se congregaron y dieron origen a Xalapa, en 1519, sus pobladores recibieron en paz y dieron hospedaje a Hernán Cortés y a su ejército de conquistadores.