OAXACA





Uno de los estados más ricos en cuanto a gastronomía, cultura indígena, arqueología, colores, olores y sabores indudablemente es Oaxaca.
Su capital es un joya colonial en cuyos mercados se vive el recuerdo del México antiguo, puestos de comida, artesanías, frutas, variedad de verduras. La ciudad posee una peculiar catedral (Santo Domingo) hecha de cantera verde y sus en sus jardines descansa el interesante Museo de las Culturas.
Monte Albán, Mitla, Yagul y Lambityeco son asentamientos arqueológicos de la cultura Zapoteca y Mixteca que dominaban los valles centrales del estado.

Las artesanías como el barro negro en San Bartolo Coyotepec, los alebrijes de Arrazola, los mercados en Ocotlán, Tlacolula y Zaachila hacen a Oaxaca un destino exótico y único.
Las hermosas playas en la costa del Pacífico, como es Zipolite, Mazunto, Puerto Escondido, y bahía s de Huatulco colocan a Oaxaca como uno de los destinos preferidos de los surfistas y Europeos que vienen en busca de relajación, deporte y diversión.







Oaxaca

La ciudad de Oaxaca se localiza en la región sur de la República Mexicana, justo en medio de una zona rodeada por cuatro valles, los cuales, a su vez, son protegidos por tres importantes cadenas montañosas, lo que favorece su clima templado que promedia una temperatura anual de 18ªC.

"La Más Noble y Leal Ciudad de Antequera", actualmente Ciudad de Oaxaca de Juárez, capital del Estado de mismo nombre, ha sido puesta bajo la protección moral de la UNESCO desde 1987; la Catedral, el Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán y la Basílica de la Soledad, así como el Teatro Macedonio Alcalá, entre otras magníficas construcciones coloniales y decimonónicas

En los portales que rodean a su plaza principal, en las numerosas tiendas que encontrará en los alrededores de su centro histórico y en sus mercados tradicionales, como el "Benito Juárez" o el "20 de noviembre", encontrará todo tipo de artesanías provenientes de las diferentes regiones que conforman el estado de Oaxaca, entre las que destacan los coloridos "alebrijes", las espadas, los textiles de lana y los bellos trabajos de barro negro. En estos lugares llenos de tradición también podrá saborear los exquisitos platillos que identifican a su cocina tradicional: los "tamales", los "moles", el "quesillo" y el famoso mezcal, la bebida típica de la región, la cual es elaborada de la planta del maguey.

Monte Albán

Monte Albán fue la antigua capital de los zapotecas y una de las primeras ciudades de Mesoamérica y más populosas durante su auge, se fundó aproximadamente 500 años a. C., floreciendo hasta 750 d. C. Ubicado en el centro del Valle de Oaxaca, Monte Albán ejercía control político, económico e ideológico sobre otras comunidades en el valle y las montañas circundantes. Sus principales edificaciones: La Gran Plaza, Juego de Pelota, Sistema II, Los Danzantes, Edificio "J", Edificios Centrales G.H.I., El Palacio, Plataforma Sur, Sistema 7 Venado y Tumba No. 7 La Gran Plaza. Tiene 200 mts. de largo por 200 mts. de ancho, por lo que se tuvo que recortar las salientes rocosas y rellenar algunos huecos.

La zona arqueológica de Monte Albán, perteneciente a la cultura zapoteca, es la más importante en el área oaxaqueña. Su desarrollo cultural y su arquitectura monumental la han hecho representativa de la región, en el ámbito mesoamericano. El conjunto prehispánico se asienta en la cumbre de una colina que sobresale al sudoeste de la ciudad de Oaxaca. Se encuentra a 1948 m.s.n.m. (400 más que el nivel del valle de Oaxaca).

El nombre prehispánico de Monte Albán no se ha identificado con precisión. Los descendientes más cercanos a los zapotecos mencionaron que el cerro era conocido como: Dhauya quch o Dauyacach "Cerro de Piedras Preciosas". Por su parte, los mixtecos lo identificaron como Yucucui "Cerro Verde". A partir del siglo XVII, el lugar se conoce con el nombre de Monte Albán, debido a que, en ese tiempo, los terrenos pertenecieron a un español de apellido Monte Albán o Montalbán.

Mitla

Principal centro ceremonial después de Monte Albán, la palabra Mitla o Mictlan es de origen náhuatl y significa ―Lugar de los Muertos‖ o ―Inframundo‖ en zapoteco se llama ―Lyobaa‖ que significa ―Lugar de entierros‖, el cual ya en mexica quedó en Mitlan, ―lugar de muertos‖ y ya españolizado sólo Mitla.

El conjunto arqueológico y el pueblo actual son zapotecos, Mitla fue habitada desde la época clásica (100 a 650 d. C.) alcanzando su máximo crecimiento y apogeo en el período post clásico (750 a 1521 d. C.).

La arquitectura más característica de Mitla es la del grupo de las columnas, donde se encuentra la Gran Casa de Pezelao, conjunto arquitectónico considerado en su género como el más bello de toda América.

En Santa María del Tule, conoceremos el Árbol más grueso en el mundo. En Teotitlán déjese llevar por una sorprendente atmósfera en la que los artesanos crean tapetes de lana utilizando técnicas prehispánicas y colorantes naturales como el índigo, el anil, la cochinilla y el musgo de roca.

Santo Tomas Jalietza y San Bartolo Coyotepec

En San Bartolo Coyotepec tenemos oportunidad de admirar a los herederos de la tradición mesoamericana en la elaboración de cerámica completamente a mano, sin necesidad de torno, segun la técnica redescubierta por la insigne Doña Rosa, que permite la obtención de objetos en terracota negra pulimentada. En Santo Tomás Jalietza, las mujeres de la localidad utilizan aún hoy el telar de cintura para realizar imaginativa y delicadamente gran número de productos artesanales.

Dainzu, Yagul y Lambityeco

Estos tres sitios arqueológicos, en general fechados contemporáneamente al esplendor de Monte Albán o un poco posteriores a la dispersión de sus habitantes, permite completar la visión que de la cultura zapoteca hemos vislumbrado en la antigua capital de los zapotecos. Así, en Dainzú, un sitio de pequeñísimas proporciones, podemos hoy ver los restos de un Juego de Pelota-, una considerable cantidad de estelas que representan a "jugadores" de tal ceremonia, y algunas pequeñas tumbas.

Lambityeco es otro sitio en donde podemos admirar e¡ refinamiento de los zapotecos a nivel del modelado del estuco: hay que admirar los dos grandes mascarones de Pitao Cocijo y las representaciones de tres parejas de grandes señores que presumiblemente pertenecen al mismo linaje zapoteco. En fin, Yagul ofrece la posibilidad de admirar el bello paisaje del Valle de Tlacolula-, nada desdeñable es la visita de las tumbas, del Palacio de los Seis Patios (mejor conocido corno "El Laberinto"); el gran Juego de Pelota y la llamada Fortaleza.

Cuilapam, Zaachila y Arrazola

Visitaremos Cuilapam, imponente monasterio del siglo XVI. Se caracteriza por tener una capilla abierta y una magnífica pila bautismal bellamente decorada.

Perteneciente a la orden dominica, este majestuoso exconvento fue testigo de un hecho histórico en la independencia de México ya que en su explanada fue fusilado el general Vicente Guerrero, el 14 de Febrero de 1831. Continuaremos nuestra visita con Arrazola, pueblo artesanal donde la madera es la materia prima con la que los artesanos forman caprichosas figuras de animales mitológicos y colores deslumbrantes conocidos como Alebrijes. Entre ramas de copal, buscaremos el significado de los Alebrijes, una fantástica deformación de la naturaleza.

En Zaachila, considerada la última Capital del Imperio Zapoteca, visitaremos el mercado indígena más tradicional de Oaxaca, Zaachila no ha perdido su aire provincial y encanto de la tradición indígena en sus usos y costumbres lo cual podemos observar en su tianguis del día Jueves. Posee una pequeña zona arqueológica que puede visitar en el tiempo libre que le dará el guía en esta población.

Hierve el Agua

Hierve el Agua sonformaciones rocosas que en conjunto con el paisaje de las montañas de la Sierra Mixe han dado la vuelta al mundo dando a conocer las bellezas naturales de Oaxaca.

Se trata de dos impresionantes cascadas petrificadas (carbonato de calcio) formadas, desde hace miles de años, por el escurrimiento de agua carbonatada. Desde los manantiales, el agua desciende por agrestes cantiles de más de 50 metros de altura. El área de manantial que da origen a ésta, fue aprovechada para crear una gran alberca que actualmente se ha convertido en balneario natural, de agua regularmente templada.

Hierve el Agua ha sido reconocido como un probable lugar sagrado de los antiguos zapotecos, que fue situado aquí debido, quizás, a sus grandes contrastes naturales, pues está en el corazón de una abrupta sierra que durante el estiaje se caracteriza por su extrema aridez. En Hierve el Agua se han dado cita numerosos arqueólogos, biólogos y geólogos, por tratarse de un sitio donde se construyó hace más de 2,500 años un complejo sistema de riego del cual aún existen importantes vestigios.

Gracias a estas investigaciones se ha logrado entender la forma de construcción y el funcionamiento de las terrazas y canales que cubren una amplia extensión en torno a la zona del anfiteatro, que es la que recibe visitantes, también se ha determinado que se trata de un antiquísimo sistema de riego, único en su tipo en México, donde los antiguos habitantes desarrollaron una agricultura intensiva orientada al máximo aprovechamiento del agua de los manantiales, en un terreno con pronunciadas pendientes.

La temperatura del agua es ligeramente superior a la del medio ambiente fluctuando entre los 22 y 25 grados centígrados y por tanto por muy debajo del punto de ebullición. Sin embargo, la belleza natural no es el único atractivo de Hierve el Agua, que es, sobre todo, un importante sitio arqueológico cuya larga historia ha permitido estudiar diversos aspectos de la cultura y forma de vida de los antiguos habitantes de la región. Actualmente se cuenta con baños, vestidores, palapas y pequeñas fondas para comer. Asimismo existen cabañas perfectamente equipadas para pasar la noche.

Árbol de Tule

En el atrio del Templo de Santa María de la Asunción se encuentra el legendario Árbol del Tule. Los botánicos lo han clasificado como Taxodium mucionatum con una edad estimada en más de 2000 años. Su altura es de 40 metros, y su tronco tiene un perímetro de 42 metros. Posee un volumen de 705 metros cúbicos y un peso aproximado de 509 020 kilogramos. Su tronco y ramas presentan variadas formas caprichosas conocidas, por la voz popular, con nombres como: "El Elefante", "El León", "Los Tres Reyes Magos", "El Venado", "La Piña" y "El Pez", entre otros. Este enorme ahuehuete da el nombre a la población y embellece la zona céntrica de la misma. Los botánicos aseguran que tiene poco más de dos mil años de vida y en los libros especializados aparece como el árbol más viejo del mundo; este árbol es un sabino, clasificado por los botánicos como taxodium, mucionatum.

Teotilán del Valle

La localidad de Teotitlán del Valle ("lugar de dioses", en náhuatl), es famosa gracias a la calidad y belleza de sus productos textiles de lana: tapetes, chamarras, bolsas, sarapes, tapices, "pasillos", alfombras, cortinas y vestidos, elaborados en grandes telares de madera y decorados con tintes naturales, cuyos diseños van desde los tradicionales de grecas y glifos zapotecos y mixtecos, hasta reproducciones de pintores contemporáneos. En los alrededores de la comunidad existen interesantes sitios como "El Picacho", cerro considerado como sagrado y místico, cuya cima ofrece una excelente vista del Valle de Tlacolula.

La llamada "Cuevita del Pedimento" es un sitio que tradicionalmente en Año Nuevo recibe visitas de los lugareños, quienes hacen peticiones a la imagen de la Virgen que ahí se encuentra. También puede visitarse el Templo de la Preciosa Sangre de Cristo, construido en el siglo XVII, cuya fachada principal sobresale por su labrado de cantera, que enmarca el acceso y la ventana coral. A un costado se localiza una pequeña área arqueológica. Los recorridos pueden incluir la visita a las casas de algunos artesanos, para observar la elaboración de las llamadas "Velas de Concha", los confites tradicionales o los penachos para los danzantes de la pluma.

Vale la pena visitar también el museo comunitario, llamado en lengua zapoteca "Balaa Xtee Guedchi Gulal" ("Lugar del pueblo antiguo" o "Sombra del pueblo antiguo"), que comprende 3 salas principales: la arqueológica, la de artesanías, y la de la boda tradicional.

Por otra parte, para quienes gustan de la observación de aves, en la Presa Piedra Azul es común hallar garzas, martines pescadores y, durante el mes de enero, tres tipos de aves migratorias de Canadá. La Presa Benito Juárez, muy cercana a la localidad, es también un buen sitio para practicar esta actividad.

Tlacolula

Tlacolula de Matamoros, Ayutla Mixe y San Antonino Castillo Velasco. Este Mercado es muy atractivo para quienes gustan de adquirir artesanías y objetos de arte popular, es posible hallar queso y quesillo, variedad de puestos de frutas, verduras, flores, nieves y aguas frescas, huipiles, faldas, bordados, sedas, venta de chapulines y puedes degustar un par de entomatadas, enfrijoladas o enchiladas con pollo frito o tasajo asado, es un lugar tradicional para que propios y extraños, siendo familiares o sin serlo, se reúnan, cuando hay fiestas o verbenas disfrutar del sazón de experimentadas guisanderas.

Ocotlán de Morelos

Templo dominico construido a finales del siglo XVI. La portada es de dos cuerpos y remate. El primer cuerpo tiene acceso con arco de medio punto, flanqueado por columnas jónicas y nichos con esculturas. En el segundo cuerpo se encuentra la ventana coral con dintel abarrocado y venera; se repiten las columnas y los nichos. El remate, que da forma a la hornacina, es un espacio semicircular, cubierto con una venera o concha; al centro se encuentra un nicho con la escultura de Santo Domingo de Guzmán, enmarcado por pilastrillas jónicas sostenidas por querubines, a manera de atlantes. A los lados del nicho se encuentran dos columnas dóricas y dos esculturas de leones, figuran también en la fachada dos torres con campanarios de un solo cuerpo; éstos con vanos de arco de medio punto, columnas estriadas, cornisamentos denticulados, jarrones y cupulín coronado con un copón.

El interior está cubierto con cúpulas, sobre pechinas y tambor, de diferentes proporciones y decoradas con pinturas al fresco. En el presbiterio se encuentra un bello retablo dorado dedicado a santo Domingo de Guzmán, cuya escultura figura en el nicho central.

En el muro sur está ubicada una capilla lateral dedicada al Señor de la Sacristía. Esta capilla sobresale por su decoración neoclásica-abarrocada, terminada en blanco y oro. En el retablo principal destaca la imagen del Señor de la Sacristía. También sobresale una pintura al óleo dedicada a la Virgen del Rosario, inigualable por sus rasgos mestizos.

Cuenta con un Museo de la Comunidad ubicado en el antiguo convento de los dominicos (en el espacio adyacente al templo de Santo Domingo Ocotlán).

Dicho museo fue parte de una aportación social hecha por el pintor Rodolfo Morales, originario de este municipio. El Museo cuenta con diversas salas, entre ellas destaca la fonoteca, la biblioteca, la sala dedicada al arte religioso. Cuenta además con la casa de la fundación "Rodolfo Morales", en donde existe un gran acervo bibliográfico.

Villa de Etla

Después de la construcción del Acueducto por frailes dominicos en una colina al este de Nativitas, actualmente Villa de San Pedro y San Pablo Etla, se procedió a la construcción del Templo, Convento y la traza de la Villa. En el lado oeste del claustro existe una placa, con la leyenda grabada: "Comenzóse y acabóse año 1636".

Se considera esta fecha como terminación ya que por la magnitud de dicha edificación así como el trabajo de labrado en la piedra cantera, por lo menos pasaron unos veinte años. El padre Burgoa menciona que dicha edificación se debe a los padres José Calderón y Alfonso Espinoza en el año 1620. El Conjunto está integrado por el patio atrial, Templo y Convento; la mayor parte de ellos construidos a base de cantera verde.

El atrio presenta barda con dos accesos, y está acondicionado con jardines. Las fachadas principales del Templo y el ExConvento están integradas en un solo plano orientado al poniente. La portada del Templo es de dos cuerpos. Tiene acceso con arco de medio punto y ventana coral, a manera de hornacina; ambos flanqueados por intercolumnios de pilastras lisas. El remate es un frontón, con un reloj en su tímpano. El interior es de una sola nave cubierta de bóveda de cañón corrido. En el presbiterio se encuentra un ciprés dorado que aloja la escultura del Señor de las Peñas.

El Convento está ubicado al lado sur del Templo. El primer espacio que presenta es el Portal de Peregrinos, básicamente una galería compuesta por arcos de medio punto sobre columnas toscanas. El claustro es de dos niveles; el patio central está delimitado por arcadas de medio punto y los corredores están abovedados.

Santa María Atzompa

El municipio de Santa María Atzompa en su cabecera está dedicada en un 90% a la artesanía de alfarería ya que es el modus vivendi en la población y base de la economía de esta, realizando alfarería para cocina desde una cazuela pequeña para recuerdo, hasta grandes cazuelas llamadas apazles que sirven para los grandes festejos llegando a caberles hasta 25 kilos de chile ya preparado en mole. De igual manera con ollas, jarros, comales, y para ornato desde miniaturas que son el asombro de muchos hasta grandes macetas, jarrones, fruteros, figuras diversas, vajillas, infinidad de variantes de artesanía en barro en vidriado, pintado a mano y barnizado en colores últimamente.

San Pablo Guelatao

En zapoteco significa ―Laguna del Encanto‖ en alusión a la laguna con el mismo nombre que se encuentra en el sitio. Aquí nació don Benito Juárez, por lo cual entre finales del XVIII se cambió el nombre de San Pablo Guelatao a Guelatao de Juárez. Ubicado en el paisaje montañoso de la Sierra Norte , Guelatao ofrece a sus visitantes diversos atractivos culturales e histórico, como el antiguo templo, hoy panteón municipal, o el Museo ―Crónica de la Obra Juárez ‖, que entre otros objetos y documentos, alberga reproducciones de ilustraciones que narran la vida del prócer, así como una miniatura de la carroza que utilizó el ex presidente mexicano para recorrer el país. También puede visitarse el palacio municipal, que guarda datos históricos a la vista, una amplia plaza cívica con una magnifica estatua de don Benito y una de su madre, doña Brígida García; la biblioteca ―Pensamiento Juarista‖, con importantes documentos, y la réplica de la casa original del Benemérito.

Visita obligada es la laguna que existe en el sitio, en la cual –cuentan los registros orales- Juárez solía llevar a pastar a sus ovejas, hecho que conmemora la estatua que existe en el sitio. Alrededor de la laguna existen jardines y frondosos árboles de sabinos.

Calpulalpam de Méndez

Capulálpam es un bello rincón que aún conserva la placidez de la provincia, enmarcado por su arquitectura tradicional, en donde resaltan el adobe, la madera, la teja y la cantera amarilla. Todo ello, aunado a la hospitalidad de su gente, ha permitido que Capulálpam haya sido nombrado como ―Pueblo mágico‖. El visitante puede disfrutar un paseo por las empedradas y empinadas calles, o conocer el templo de San Mateo —patrono del pueblo—, construido de cantera amarilla y adornado en el interior con singulares retablos de madera preciosa que datan de los siglos XVI y XVII.

En el Centro de Medicina Tradicional, los médicos tradicionales comparten su experiencia ancestral a través de ―limpias‖, masajes o reconfortantes baños de temazcal, y ofrecen medicamentos naturales elaborados por ellos mismos. Se aconseja la visita al paraje ―Los Sabinos‖, donde se alzan altos y añosos árboles; al mirador ―El Calvario‖, que brinda una panorámica espectacular de la población; o a ―La Cueva del Arroyo‖, donde la naturaleza ha dado forma a diferentes y caprichosas figuras. Otro recorrido recomendable es al paraje ―La Y‖, ya sea a pie o en bicicleta de montaña, admirando bosques de pino y encino, así como especies de bromelias, helechos u hongos, además de algunas aves.

En el Centro Recreativo ―Los Molinos‖ se puede disfrutar del vértigo de una tirolesa de 100 metros de largo que cruza el río desde una altura de 30 metros, y atravesar luego el puente colgante. También es posible rentar una bicicleta y hacer el recorrido dentro del propio centro. Un último recorrido es al ―Cerro Pelado‖, para caminar a través de un sendero antiguo o ―camino real‖, que comunicaba a Capulálpam con otros pueblos de la Sierra Juárez.

Ixtlán de Juárez

El significado del nombre de Ixtlán tiene varias acepciones, aunque la más aceptada es ―Lugar de fibras‖. Destaca por su belleza arquitectónica y urbana, cuenta con cuatro templos construidos en diferentes fechas. Este poblado también elabora interesantes artesanías de madera y utensilios de barros, mientras que los lunes hay un tianguis muy concurrido.

Esta comunidad de raíces zapotecas se halla enclavada en la Sierra Norte de Oaxaca, a 2,030 metros sobre el nivel del mar. En sus 19,310 hectáreas de territorio alberga una enorme variedad de flora, numerosas especies de fauna y siete tipos distintos de vegetación, con especies académicas de orquídeas, helechos arborescentes y palma camedor, que pueblan los bosques húmedos. Por su biodiversidad, está región es considerada una de las 17 áreas más interesantes del mundo, donde coexisten cuatro variedades de clima: frío, templado frío, frío semi tropical y tropical.

El proyecto de ecoturismo se ubica a 6 kilómetros de la población de Ixtlán, en donde se ofrece a sus visitantes diversos paquetes de recorridos, que pueden realizarse a pie, en bicicleta de montaña, a caballo o en vehiculo de motor. Destaca la visita al Templo de Santo Tomás Apóstol, de estilo churrigueresco y del siglo XVII, en el cual posee un hermoso pórtico de cantera rosada, un portón y retablos tallados en maderas preciosas, así como una pila bautismal de cantera labrada, donde fue bautizado el ―El Benemérito de las Américas‖, Don Benito Juárez. Otros puntos de interés son el mirador del Cerro de Cuachirindoo, así como las grutas ―El Arco‖, La Cascada ‖ y el ―Cerro de los Pozuelos‖. La zona de hospedaje cuenta con área recreativa infantil, tirolesa, cable aereo de equilibrio, torres de observación, muro de escalada, puente colgante y mirador de madera.

San Agustinillo

Aproximadamente a 9 km de Puerto Angel, pasando Zipolite, se llega a un pueblito muy bonito San Agustinillo. El cual está en una playa larga de mar abierto. El lugar más visitado es una pintoresca bahía al final de la playa. El oleaje aquí es muy disparejo, en algunos días el mar es excelente para surfear, en otros es mejor para nadar y esnórquelear Pero de todas formas, tranquilo o con enormes olas es más seguro que en Zipolite ya que aquí no hay corrientes submarinos. Tablas de surfeo o Boogies se pueden rentar en el restaurante México Lindo. A lo largo de la playa se encuentran infinidad de restaurantes con sillones reclinables bajo las palmeras

San Agustinillo tiene una triste historia, en una fábrica en la salida de éste pueblo se mataban más de 1000 tortugas diarias para comercializar la piel. Hasta que en 1990 el gobierno prohibió ésta matanza. Se destruyó la fábrica y en éste lugar se construyó una escuela primaria. Posteriormente en 1994, se edificó un kilómetro más adelante en Mazunte el Centro Mexicano de la Tortuga cuyos objetivos principales son: Difundir el conocimiento de la biología, conservación y legislación para la protección de las tortugas. Realizar investigación científica y tecnológica para el manejo, desarollo y conservación de la tortuga. Promover el concepto de turismo ecológico en la región. Favorecer el crecimiento y desarrollo de las comunidades de la zona.

Huatulco

Cuenta la leyenda que después de la conquista, los piratas saquearon Huatulco hasta más no poder, pero nunca lograron llevarse su hermosura. Algo muy cierto. Aquí el esplendor del Océano Pacífico se entreteje con la belleza de 36 playas en nueve bahías de tibias aguas y arenas doradas. Esta zona fue un exitoso puerto comercial, botín de piratas como Francis Drake en 1578 y Tomás Cavendish en 1587. Y durante la Independencia, en la Bahía de Santa Cruz, los hermanos Picaluga traicionaron y entregaron al insurgente independentista Vicente Guerrero para llevarlo a fusilar en enero de 1832, por ello la playa donde se desarrolló este pasaje histórico se conoce como ‗La Entrega‘.

Huatulco se ubica en la costa del estado de Oaxaca, en el punto donde termina la Sierra Madre del Sur. Abarca 35 kilómetros de litoral del Pacífico Mexicano, entre el Río Coyula y Copalita; está situado a 227 kilómetros de la ciudad de Oaxaca y, por la vía aérea, a 50 minutos de la Ciudad de México.

Desde la década de los 80 se convirtió en un Centro Integralmente Planeado, creado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo y desde 1998 fue declarada Área Natural Protegida el Parque Nacional de las Bahías de Huatulco, con una gran infraestructura turística donde destaca su hotelería de gran turismo, restaurantes, centros nocturnos, discotecas y campos de golf, y un reducido sector urbano conocido como La Crucecita.

Este escenario que ostenta el título Green Globe, por su limpieza y protección al medio ambiente, ofrece diversas actividades turísticas, como observación de aves, tirolesa, rafting, paseos a caballo o cuatrimotos; y toda una gama de deportes acuáticos como el buceo, esnorkel, kayak, surf, windsurf (surf-vela) y pesca de pez vela, en un mar de aguas verde esmeralda donde es posible, con un poco de suerte, nadar junto a delfines y tortugas. En las montañas donde se cultiva el ‗café pluma‘-muy reconocido a nivel mundial-, se hacen paseos por las fincas cafetaleras enclavadas entre ceibas y orquídeas.

Una actividad que se recomienda es el recorrido por las nueve bahías a bordo de lanchas con motor parcialmente techadas. Hay empresas que ofrecen el servicio a bajo costo. Durante tres horas, expertos hombres muestran las bellezas del lugar, sus playas, su flora y su fauna, pero sobre todos recrean historias que transportan al visitante a épocas llenas de mitos y leyendas.