CIRCUITO COLONIAL





Indudablemente el cinturón que abarca este hermoso circuito es uno de los más ricos en cuanto a historia de la colonia se refiere, escenarios que vieron grandes batallas como la Independencia de México, la Revolución Mexicana y la Guerra Crsitera nos abren un abanico de bellos pueblos e historias
Querétaro que es cruzado por un bello acueducto, y cuya arquitectura colonial se ve plasmada en todo su centro histórico. Tequisquiapan y Bernal considerados como “pueblos mágicos” así como las Misiones de la Sierra Gorda lo colocan a este estado como una de las joyas coloniales.
El abundante estado de Guanajuato, en cuya capital nos encontraos calles subterráneas, el museo de las momias, y muy cercana la mina más grande productora de plata en su tiempo “La Valenciana. Los hermosos pueblos de San Miguel Allende y su catedral neogótica, Mineral de Pozos con sus minas abandonadas, y Dolores Hidalgo, cuna del movimiento Insurgente en México.
San Luis Potosi, cuya Huasteca Potosina tiene las bellezas naturales como el Puente de Dios, las cascadas de

Tamasopo, el increíble Sótano de las Golondrinas, y el excéntrico jardín creado por Edward James son parte de esta verde aventura.
La fría, pero hermosa ciudad de Zacatecas, asi como el “pueblo mágico” de Sombrerete conforman parte de este increíble circuito.
La perla de Occidente Guadalajara, con sus pueblos maravillosos como lo son Tlaquepaque, Tonalá, Zapopan y Tequila, enriquecen este estado con su gran variedad de comida, artesanía, música y la bebida que nos ha hecho famosos en el mundo.
Michoacán y el Estado de México, hogar y santuario de la mariposa monarca que nos visita cada año en Invierno provenientes desde Canadá. La hermosa Morelia, sus pueblos como Pátzcuaro, Janitzio, Quiroga y Santa Clara del Cobre, testigos fieles de que el tiempo para en estos lugares. La arqueología que hay en Malinalco, así como en Tzin Tzun Tzan y Teotihuacán son lugares que se tienen que visitar.







Queretaro

La historia de México no sería la misma sin los hechos que ocurrieron y las personas que vivieron en Querétaro, semillero de las ideas que dieron origen a la lucha de independencia y que culminaron con el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, así como la elaboración y firma de la Constitución Política que aún nos rige, son una pequeña muestra de la importancia histórica de Querétaro en el desarrollo del país.

La fundación de Querétaro se le atribuye a Fernando de Tapia, “Conín”, y se llevó a cabo el 25 de julio de 1531, fecha de la histórica batalla que se realizó en la cumbre del Cerro del Sangremal y que implantó en estas tierras el dominio español y el cristianismo. El nuevo territorio nació como pueblo de indios; fue declarado Villa en 1606 y Ciudad en 1655, recibiendo el nombre de Santiago de Querétaro.

En 1671 recibió el título de Tercera Ciudad del Reino.

El 14 de septiembre de 1810 fue descubierta en Querétaro la conspiración que inició el Movimiento de Independencia y los hermanos Epigmenio y Emeterio González fueron detenidos, por lo que Doña Josefa Ortiz de Domínguez, desde la habitación en la que fue encerrada por su marido, pidió al alcaide de cárceles, Ignacio Pérez, que diera aviso a los conspiradores de Guanajuato para que se iniciara la insurgencia.

En el año de 1867, el Emperador Maximiliano I de México fue fusilado en el Cerro de las Campanas, junto con los generales conservadores Miguel Miramón y Tomás Mejía, poniendo fin al Segundo Imperio Mexicano. El 5 de febrero de 1917 el Congreso Constituyente promulgó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el Teatro de la República, siendo presidente Don Venustiano Carranza.

San Miguel Allende

Tal vez la mejor manera de disfrutar San Miguel de Allende es caminando por sus calles empedradas llenas de mansiones coloniales y hermosos templos. Una caminata en el centro histórico muestra a los visitantes un sin fin de detalles: puertas antiguas talladas, balcones de hierro forjado, cantera labrada, cerámica ornamental pintada y patios interiores con fuentes y flores.

Al escuchar descripciones de la arquitectura colonial de San Miguel frecuentemente se encuentra uno con el término "churrigueresco". Mientras que muchos están familiarizados con el recargado estilo barroco del Siglo XVII y con la exuberante arquitectura rococó que evolucionó después a principios del Siglo VIII, este estilo probablemente no es tan conocido. Su nombre viene del arquitecto español, José de Churriguera, quien a finales del Siglo XVII desarrolló un estilo rococó muy elaborado que se caracterizaba por el uso exagerado de flores, frutas y querubines estilizados. Se utilizó con mucha frecuencia en las iglesias y misiones coloniales de México, donde, en las manos de los trabajadores locales, muchas veces incluía motivos indígenas, frutas y flores de la localidad.

PLAZA PRINCIPAL | Esta plaza central es indudablemente el corazón de la ciudad. En el sur se perfilan las torres de la Parroquia de San Miguel Arcángel, el símbolo de San Miguel, al este y al oeste se encuentran los arcos de los portales y edificios coloniales y al norte está la Presidencia. Pero en sí es el jardín el que atrae a visitantes a sentarse a platicar en las bancas de hierro forjado a la sombra de los laureles, escuchando a los músicos que tocan en el quiosco central, o a sentarse en la orilla para disfrutar de uno de los muchos desfiles que pasan y que tanto se disfrutan. Y aunque parezca algo anticuado, el jardín es también un lugar para seguir conectado con el mundo exterior. Recientemente el jardín se convirtió en un sitio con servicio de internet inalámbrico disponible para cualquiera con una computadora portátil.

La Presidencia se construyó originalmente en 1736, pero queda poco de la arquitectura original; se destruyó parcialmente y se ha reconstruido varias veces. Sin embargo, sigue siendo históricamente importante ya que fue el sitio de la formación del primer ayuntamiento independiente de México, establecido por el Cura Hidalgo e Ignacio Allende y dirigido por Ignacio Aldama, el 17 de septiembre de 1810. Para honrar esta ocasión especial, la antigua cárcel ha sido transformada en un museo que detalla el papel del ayuntamiento en la historia de México.

PARROQUIA SAN MIGUEL ARCANGEL | La parroquia original que se construyó a finales del siglo XVII, era de un diseño relativamente convencional y modesto. Esto cambió dramáticamente en 1880 cuando el maestro albañil, Zeferino Gutiérrez, fue comisi onado para crear una fachada nueva. Un arquitecto autodidacta, se dice que Zeferino Gutiérrez se inspiró para su diseño en dibujos, grabados y tarjetas postales de catedrales europeas. La resultante fantasía neogótica, cuyas torres se pueden ver de casi cualquier lugar de la ciudad, ha hecho de la Parroquia una de las iglesias más fotografiadas de México.

CASA DEL MAYORAZGO DE LA CANAL | Esta mansión neoclásica fue la casa de la rica e influyente familia de la Canal y hoy en día es una sucursal de Banamex. Su enorme puerta labrada (localizada sobre la Calle Canal ) es prueba no solo de la habilidad de los ebanistas coloniales sino también del estatus que consideraba tener la familia.

TEMPLO DE LA CONCEPCIÓN | Esta iglesia, conocida localmente como "Las Monjas", se construyó originalmente como parte de un extenso complejo habitacional, y como sigue siendo ahora, un convento para la monjas de la orden de la Inmaculada Concepción. La iglesia se construyó entre 1755 y 1842, y la elegante cúpula la agregó Zeferino Gutiérrez en 1891. Nuevamente modeló su construcción sobre un sitio histórico europeo, la cúpula se parece mucho a la iglesia de Los Inválidos en Paris.

Dolores Hidalgo

Conocida con el nombre oficial de "Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia", esta población debe su nombre a la hermandad de Nuestra Señora de Dolores, que se asentó al norte del estado de Guanajuato sobre una antigua población otomí llamada Cocomacán, el "lugar donde se cazan las garzas". A finales del siglo XVIII, la congregación recibió el título de pueblo, pero no fue, sino hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando alcanzó el de ciudad, reconociéndose también su importancia histórica con el nombre de Hidalgo, en honor de don Miguel Hidalgo y Costilla, quien la madrugada del 16 de septiembre de 1810, en el atrio de la parroquia de Nuestra Señora de Dolores, arengó a la población ahí reunida a tomar las armas y luchar por la Independencia de México.

La arquitectura de esta pequeña ciudad puede apreciarse en sus monumentales construcciones, como la parroquia de Nuestra Señora de Dolores, la parroquia de la Asunción, el templo de la Tercera Orden y la Casa de Visitas. En las calles del centro se localizan la Casa de don Miguel Hidalgo y Costilla y la Casa de Abasolo, que fue habitada por Juárez en 1863 y por Maximiliano en 1864. En homenaje a Hidalgo, Allende, Aldama y Abasolo se erigió el monumento a los Héroes de la Independencia y, a finales del siglo XIX, se esculpió un admirable monumento a don Miguel Hidalgo, aquí le mencionamos sólo algunos de los lugares que puede visitar:

Guanajuato

Estamos en el centro de la ciudad de Guanajuato, capital cultural de México. Comenzaremos a vivir este espacio viendo de frente el Teatro Juárez, majestuoso y centenario, a la derecha el templo de San Diego, y entre ambos edificios llevando nuestra mirada hacia lo subterráneo, encontraremos los restos de lo que fuera el convento de San Pedro, aquí pues, parados en pleno Jardín de la Unión, inicia nuestro recorrido mientras el monumento dedicado a El Pípila se puede apreciar arriba, entre el teatro y el templo.

La opción que preferimos es avanzar hacia la izquierda por la calle de Sopeña, pintoresca, ataviada con balcones y edificios llamativos. Nuestro primer punto es al llegar al término de la calle, donde se abre el espacio y se nos revela un conjunto de interés, todo ello bajo la mirada de bronce de la efigie de Miguel de Cervantes, el prodigioso autor de la novela Don Quijote de la Mancha, cuyo inmortal personaje es emblema de Guanajuato. Ahí mismo, atrás de la escultura, está el Museo Iconográfico del Quijote que es la casa de la más importante reunión quijotesca del mundo y uno de los museos especializados más sorprendentes del planeta, ya que cuanta con grandes piezas escultóricas y menudas imágenes de apenas unos cuantos centímetros, además de murales, cuadros y diversas curiosidades donadas por el ilustre Don Eulalio Ferrer.

Por su bóveda peculiar, sus sonoras campanas, su rica pinacoteca y sus interiores y atrio armoniosos, el Templo de la Compañía es un deleite a la percepción, amén de representar una época de esplendorosa arquitectura, así que nos detenemos en algunos detalles del templo, para luego abandonar su sombra por la calle que sube, llamada Lascuráin de Retana en la cual tiene su sede la Universidad de Guanajuato, justamente a un lado de donde estábamos. Es imprescindible que visitemos la enorme escalinata de la Universidad, en la que se prueba la capacidad de sorpresa del visitante y tambien la resistencia de los que se atreven a subirla sin tornar descanso.

Claro que no se recorre todo el mundo en un día, pero el centro de la ciudad de Guanajuato tiene muchas más cosas que ofrecernos, a las que debemos sumar atractivos lugares fuera del centro como son la Presa de la Olla, San Gabriel de Barrera o El Pípila.

Con entusiasmo renovado dejamos la Universidad y descendemos por el callejón inmediato hacia la Plaza de la Paz, uno de los grupos arquitectónicos más completos y hermosos del país. Lo primero que nos atrae es el circulo elevado que sostiene la escultura de la Paz, obra de Jesús F. Contreras, discípulo del gran Rodin.

Muchos edificios nos invitan a contemplar su majestuosidad y equilibrio: desde la Basílica donde porta su corona riquísima Nuestra Señora de Guanajuato, hasta el Palacio Legislativo, sitio oficial del Congreso del Estado y pieza ejemplar del gusto último del porfiriato.

Luego de tantas maravillas, nos resta acudir al Mercado Hidalgo, para ello descenderemos por el arroyo de la calle y, conforme andamos las curvas de la calle Juárez, tenemos dos posibilidades otra vez, podríamos ir de frente hacia la Plaza de los Angeles, junto a la cual se encuentra el proverbial Callejón del Beso, pero también podemos ir por la ruta breve hacia el mercado, a la derecha se mostrará la plaza de San Fernando con su altura de fresno y una delicada fuente ante el espacio abierto, y más allá se subirá un poco más hasta la plaza de San Roque, en la que tienen lugar los Entremeses Cervantinos, que dieran origen hace tres décadas el famoso Festival Internacional Cervantino.

En San Roque destaca el templo del mismo nombre y los faroles retorcidos a los lados de la cruz. ¿Y aquello qué es? Es el enormísimo laurel que nos señala que hemos llegado al Jardín Reforma, plácido ambiente entre vegetación ensoñadora y apenas delante, la cresta metálica del mercado, con su reloj ceñido en una aguja.

Es mucho lo que hamos recorrido, felices y agradecidos de tanta ciudad, de tanto tiempo, de tanta sensación, nos falta mucho todavía: la Alhóndiga de Granaditas, los museos que se reparten por toda la ciudad, que por sí misma es una obra de arte que vive, la Noria Alta el Jardín del Cantador, y la intensa variedad de callejones, templos, casas, colores, espacios.

Hay ciudad para muchos días, para muchos años, y en este inicio de la nueva época, podemos afirmar que hay ciudad de Guanajuato para todo el milenio

Zacatecas

Los habitantes originales de Zacatecas, los zacatecos, opusieron fuerte resistencia a los primeros intentos españoles encaminados a ocupar el sitio, hacia 1540. La riqueza del mineral se impuso y los españoles se quedaron.

La cañada en que crecería la ciudad genera un tejido de calles muy caprichosas, que de pronto se amplían para formar una plaza, como la principal, cuyos límites no acertaron a advertir sus fundadores, confundida con la calle alargada, a la que dan sus construcciones más importantes, como la catedral, cuya fachada ornamentada deja sin habla a quien la contempla por primera vez. Este edificio se inició hacia 1730 como parroquia y su diseño se atribuye al arquitecto Domingo Ximénez Hernández. En 1745 se termina la gran fachada, que se levanta como un gigantesco retablo encajado entre las bases de las torres. Las columnas ornamentales están todas labradas con profusión, en fuerte relieve (que a veces alcanza los diez centímetros). Trece nichos alojan a Cristo y los doce apóstoles. Otros elementos iconográficos remiten a la Inmaculada Concepción, a la Trinidad y a la Eucaristía, simbolizada por racimos de uvas y ángeles con instrumentos musicales. El remate, como señala Robert J. Mullen, “es un prodigio de intrincada escultura. Unos arreglos florales profundamente esculpidos, con diseños diferenciados y delineados de manera única, con surcos labrados de gran profundidad, componen el marco, que fluye de manera continua a lo largo de los bordes de la panoplia del tercer cuerpo. Ni un centímetro del espacio así delimitado se dejó vacío”.simbolizada por racimos de uvas y ángeles con instrumentos musicales. El remate, como señala Robert J. Mullen, “es un prodigio de intrincada escultura. Unos arreglos florales profundamente esculpidos, con diseños diferenciados y delineados de manera única, con surcos labrados de gran profundidad, componen el marco, que fluye de manera continua a lo largo de los bordes de la panoplia del tercer cuerpo. Ni un centímetro del espacio así delimitado se dejó vacío”.

La catedral es testimonio de la prosperidad de la minería zacatecana de mediados del siglo XVII y a todo lo largo del XVIII, y por lo mismo la mayoría de las construcciones coloniales importantes de la ciudad datan de este periodo. Destacan los templos de Santo Domingo, de San Agustín (convertido en museo, y con un hermoso relieve en su portada norte) y de San Francisco (ya sin las bóvedas de su cubierta, y cuyo ex convento es ahora el Museo de la Máscara Rafael Coronel), así como el ex colegio jesuita, que aloja al Museo Pedro Coronel. Entre los edificios civiles cabe mencionar el Palacio de la Mala Noche, hoy Supremo Tribunal de Justicia, la actual Presidencia Municipal, la Rectoría de la Universidad y la Casa de la Condesa. El Teatro Calderón es del siglo XIX, mientras que el ex Mercado González Ortega es un notable edificio porfiriano, y la casa que aloja al Museo Goitia es un ejemplo interesante de arquitectura académica de la misma época. La plaza de toros de San Pedro, hoy convertida en hotel, es digna de verse. No debe olvidarse la hermosa vista de la ciudad desde el cerro de la Bufa. Finalmente, un dato que no se puede pasar por alto es el hecho de que el centro histórico de la ciudad de Zacatecas fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993.

Guadalajara

Ubicada a 540 km al noroeste de la Ciudad de México, Guadalajara es la orgullosa capital del estado de Jalisco y la segunda ciudad con mayor población de la República Mexicana. Dotada de una excelente temperatura que oscila entre los 11 y 26° C, esta ciudad es considerada como una de las tres más importantes del país y cuna de algunos de los símbolos de la cultura mexicana (las artesanías, la charrería, el mariachi, el jarabe tapatío y el tequila). Entre sus principales atractivos destacan: la magnífica arquitectura de sus edificios religiosos e históricos, en especial el Hospicio Cabañas, decorado con los murales del pintor José Clemente Orozco y convertido en Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO; la belleza de los parques y áreas naturales que la rodean, como el Bosque La Primavera, pulmón de la metrópoli, o el Parque Metropolitano, en donde también se realizan innumerables actividades deportivas como campismo y ecoturismo; así como la tradicional hospitalidad de su gente, que le han valido para ser reconocida como "La Perla de Occidente".

En su Centro Histórico podrá visitar la Catedral, con sus torres que son el símbolo actual de la ciudad tapatía y el Teatro Degollado, monumental edificio del s.XIX; y uno de los principales recintos artísticos de la ciudad. En sus alrededores podrá conocer Zapopan, el centro religioso más importante del occidente del país; Tonalá, cuna de la alfarería jalisciense y único municipio del país donde se elaboran artesanías utilizando más de diez técnicas tradicionales; Chapala, con su mágico lago; y la pintoresca población de Tequila, donde se produce la bebida más famosa de México: el tequila, misma que invita a la celebración y la fiesta, y que nunca faltará en alguno de los bares y restaurantes que componen la sinfonía de lugares donde la vida nocturna se disfruta con el sabor de las tortas ahogadas, el pozole y las melodías tradicionales interpretadas por el inconfundible mariachi.

Tonalá y Tlaquepaque

Saliendo de la "Perla Tapatía" por la carretera núm. 44 en dirección sur, encontrará dos poblados que ya forman parte esencial del área metropolitana de la ciudad, y que además son destacados productores de artesanías, las cuales se exportan a todas partes del mundo:

Tlaquepaque, considerado como uno de los centros artesanales más importantes de Latinoamérica, en donde se reúnen cientos de galerías que promueven el trabajo de los artistas locales, quienes se distinguen por emplear materiales como la hoja de maíz, el hierro forjado, el cobre goteado, la lámina galvanizada, el petatillo, la madera, el cuero, el papel maché, la cerámica y el vidrio soplado; y Tonalá, ubicada a sólo a 7 km al este de Tlaquepaque, donde podrá visitar su famoso tianguis de artesanías de los días jueves y domingo, así como su gran cantidad de tiendas y establecimientos dedicados a esta misma labor.

Tequila

Sus primitivos pobladores fueron chichimecas, otomíes, toltecas y nahuatlacas. El poblado estuvo en un principio asentado en un lugar que se llamó Teochichán o Techinchán: lugar del dios todopoderoso o donde abundan los lazos y trampas.

Tequila es algo más, mucho más que simplemente tequila, agave y destilerías. Tiene un aire de respeto, de limpieza y de agradable disposición para servir al visitante. Tequillan, Tecuila, "lugar en que se corta" o "lugar de tributos", con el volcán de Tequila como guardián y fond o; en las noches y en los días trasmite con su presencia la firme voluntad de su gente. Orgullo, trabajo, pasado, presente y futuro de un pueblo que, desde hace más de 400 años, es el reducto del agave más afamado de México, en el mundo.

Tepozotlán

Fue fundado en 1460 por grupos chichimecas y mexicas. Los jesuitas se establecieron en 1580, quienes inician la construcción de un fastuoso edificio para albergar el colegio de San Francisco Javier. Este lugar ha sido colegio, asilo y cuartel y en 1964 abrió sus puertas como museo. La plaza principal con su bello quiosco. En los alrededores podrá encontrar un mercado, restaurantes y hosterías así como artesanías, prendas y muebles de estilo rústico.

El Templo de San Francisco Javier el símbolo más representativo del pueblo. En su interior podrá apreciar seis retablos churriguerescos. A la izquierda se encuentra la capilla de la Virgen de Loreto; su interior es una réplica de la Casa de Loreto. En la parte posterior se puede admirar el Relicario de San José y la Sacristía con sus ricos lienzos.

Visite el Museo Nacional del Virreinato, cuyo edificio es una de las obras barrocas del siglo XVIII más importantes de

América. El museo cuenta con una extraordinaria colección de pintura, con obras de Villalpando, Correa y Cabrera, entre otros

Morelia

Morelia capital del estado, donde la Majestuosa Catedral de Cantera domina el paisaje. Caminar por su Centro Histórico, cuyas amplias avenidas se encuentran flanqueadas por maravillosos monumentos civiles y religiosos de los siglos XVI al XIX, es un placer, pues se tiene la sensación de habitar otros tiempos, sus calles, que invariablemente culminan en algún templo o iglesia, fueron trazadas con la intención del rumbo de la fe. Morelia, la Antigua Valladolid lleva en su nombre el tributo de su pueblo a la memoria de Don José María Morelos y Pavón. Es la capital del estado de Michoacán y en su estilo noble y señorial muestra sus edificios hoy monumentos de la época virreinal.

Catedral: Majestuoso edificio de cantera rosa, de estilo barroco tablerado. En su interior predomina, como base de la ornamentación, el orden dórico y posee retablos neoclásicos. Su construcción se inició en 1660 y concluyó en 1744. Entre los tesoros que guarda están el Manifestador de plata estilo barroco del siglo XVIII; la Pila Bautismal de plata, de estilo neoclásico, también del siglo XVIII; el Órgano Monumental, de principios de siglo y que consta de 4600 flautas o voces; la imagen del Señor de la Sacristía, realizada con la técnica prehispánica de "pasta de caña de maíz", del siglo XVI, así como valiosas pinturas localizadas en la sacristía y la sala capitular.

Palacio Clavijero: Majestuosa edificación de estilo barroco que data de mediados del siglo XVII. Originalmente sede del Colegio Jesuita de San Francisco Javier, función que desempeñó hasta 1767. Posteriormente fue correccional para sacerdotes y en 1824 se instaló ahí el Congreso de Michoacán. Es uno de los más importantes monumentos arquitectónicos de la ciudad. Actualmente alberga diversas oficinas de Gobierno.

Acueducto: De estilo barroco, consta de 253 arcos. Su construcción fue ordenada por el Obispo Fray Antonio de San Miguel en 1785, sirviendo para proveer de agua potable a la ciudad y para dar empleo a los indios.

Palacio Municipal: A fines del siglo XVIII se inició la construcción de este edificio de estilo barroco que albergó la factoría o estanco del tabaco, para el control y venta del mismo. Desde 1859 es sede del Palacio Municipal. Sobresale su patio octagonal, auténtica joya de la arquitectura moreliana.

Antigua Alhóndiga: En este inmueble de estilo barroco, construido en 1774, funcionó el depósito de trigo de la ciudad. En 1847 se acondicionó para ampliar la penitenciaría de la entidad. Actualmente constituye una prolongación del Palacio de Justicia, en donde tienen su domicilio los Juzgados Civiles de la Capital.

Antigua Casa de Don Manuel García Obeso: De estilo neoclásico en su fachada y barroco en su interior, data de la segunda mitad del siglo XVIII. En esta casa se llevaron a cabo las primeras juntas de conspiradores que buscaban la independencia de nuestro país.

Antigua Casa del Diezmo: Edificio barroco construido por el obispado en 1750. Utilizado como oficinas y almacenes del diezmo aportado por los feligreses. Luego fue vendido y se adaptó como posada, más tarde como hotel y actualmente funciona como banco.

Biblioteca Pública: Construcción de estilo barroco que data del siglo XVII. Originalmente fue templo de la Compañía de Jesús. Más tarde tuvo múltiples usos hasta que, en 1930, se instaló ahí la Biblioteca Pública de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Pátzcuaro

En la época prehispánica, fue importante centro ceremonial de los Purepechas. A la llegada de Don Vasco de Quiroga traslado el Obispado de Tzintzuntzan a Pátzcuaro, convirtiéndolo en la capital de Michoacán (1539 – 1580). Es uno de los pueblos típicos más bellos de América, sus magnificas construcciones de adobe y teja y sus monumentales templos, y su espectacular Plaza Vasco de Quiroga la convierten en uno de los principales centros turísticos de la república mexicana.

Pátzcuaro se localiza al centro del estado de Michoacán, a 50 Km. al suroeste de Morelia, dentro de una cuenca lacustre que le proporciona un clima templado húmedo con lluvias en verano y temperatura promedio anual de 16°C.

Los alrededores del Lago de Pátzcuaro y sus Islas (Janitzio) se encuentran habitados, por la comunidad indígena que conserva gran parte de sus costumbres y tradiciones. Sus pescadores son conocidos mundialmente, por las redes en forma de mariposa que utilizan para pescar el deliciosos pescado blanco hoy en extinción y lugar donde las fiestas y costumbres la cultura purépecha tienen mayor arraigue, como así lo demuestran sus coloridas celebraciones en honor de los muertos; además de ser una importante área recreativa donde se pueden practicar emocionantes actividades de aventura como el ciclismo de montaña y el vuelo en parapente.

Quiroga

Pueblo de fundación prehispánica, que constituía un paso obligado de la capital de los purépechas (Tzintzuntzan) al centro ceremonial de Zacapu. Durante el siglo XIX fue importante centro comercial, por ser paso obligado para el occidente del país. En Quiroga se encuentra la localidad de Santa Fe de la Laguna, pueblo prehispánico que conserva la pureza y las costumbres de la raza Purépecha. En este lugar, funcionó el famoso hospital-pueblo fundado por Don Vasco de Quiroga.

Tzintzuntzan

Lugar de Colibríes, fue capital del antiguo reino Purépecha a donde llegaron las tribus que poblaron la zona del Lago de Pátzcuaro en el siglo XII. Aunque no se tienen datos suficientes para establecer con precisión el inicio de la ocupación humana en Tzintzuntzan, la abundancia de recursos y las buenas condiciones climáticas de la cuenca del lago de Pátzcuaro permiten suponer la presencia de grupos humanos desde épocas muy remotas.

Respecto a Tzintzuntzan y al lago de Pátzcuaro en el Posclásico, dos periodos arqueológicos son importantes. Al primero, ubicado tentativamente entre los años de 900 y 1200 d.C., se le conoce como Periodo de Ocupación Pretarasca. La comunidad pretarasca –que hablaba la lengua náhuatl– desarrolló una tecnología productora de alimentos basada en la agricultura y complementada con la pesca.

Malinalco

Si caminas por Malinalco no terminarás de sorprenderte con este lugar místico donde parece que el tiempo transcurre lento y silencioso, y que puedes apreciar panorámicamente desde el Cerro de los Ídolos, donde se encuentra la Zona Arqueológica de Malinalco, una de las más bellas e importantes del Estado de México, con su Santuario de los Guerreros Águila y Jaguar, que se le ha comparado con Ellora en la India y con el templo de Abu Simbel en Egipto. En 1476 el Emperador Azteca Axayácatl conquistó el territorio, su sucesor Ahuizotl dejó su huella en los adoratorios, escalinatas y templos para los caballeros águila y jaguar. Malinalco ha sido sede de importantes hechos históricos, aquí se firmaron documentos valiosos para los independentistas encabezados por Don José María Morelos y Pavón y en la época de la Revolución Mexicana, Malinalco destacó por su lucha del brazo de Emiliano Zapata.

Indudablemente el centro tiene un encanto particular, sus calles tienen el sabor de la provincia, de sus huertos frutales y sus casas coloniales. En los jardines te encontrarás con frondosos árboles de mango, aguacate, ciruela, pera y muchos otros frutos que a veces son vendidos en el tianguis de la localidad, los días miércoles.

El ex Convento Agustino del siglo XVI a primera vista recuerda las construcciones medievales, por sus muros rústicos y burdos, la decoración sobria y sus columnas cuadradas; sin embargo, al recorrerlo reconocerás una de las primeras muestras artísticas del mestizaje cultural. Aquí inició la evangelización de toda la zona, el convento fue construido en 1543 por la orden Agustina junto con el Templo del Divino Salvador. Ambos se ubican en el Centro de Malinalco. La fachada es de tipo plateresco muy sencillo y tiene una altura considerable. Puedes visitar tanto el templo como el ex convento, te recomendamos apreciar con calma las bellas pinturas murales que decoran el monasterio, las del claustro bajo son originales del siglo XVI y fueron pintadas por excelentes artistas indígenas de Malinalco.

Mineral de Pozos

Mineral de Pozos se caracterizó en los tiempos de la Colonia como uno de las regiones con más auge del Estado de Guanajuato gracias a su riqueza Mineral. En el siglo XIX las grandes compañías mineras se instalaron en este lugar detonando el crecimiento de su economía, gran parte de la importancia del sitio radicaba en su privilegiada ubicación dentro de la “Ruta Comercial de la Plata” de Zacatecas a la Ciudad de México.

Durante el gobierno de Don Porfirio Díaz, éste vendió las acciones de la compañías mineras a empresas extranjeras, en su mayoría de origen Inglés, para que pudieran llevar a cabo la explotación de las minas, lo que llevó a “Mineral de Pozos” a uno de sus momentos de mayor gloria económica.

El Movimiento de Independencia obstaculizó el comercio de minerales, tales como el oro, la plata, el mercurio, entre otros, lo que propició el detrimento de la industria Minera en la región, ocasionando que sus habitantes abandonaran el lugar en busca de mejores expectativas de vida.

Con el paso de los años “Mineral de Pozos” se convirtió en un lugar despoblado y sus edificios se fueron convirtiendo en vestigios arquitectónicos, considerados hoy en día como una parte fundamental de la historia del Estado de Guanajuato, por lo que en la actualidad este sitio se ha convertido en sinónimo de riqueza cultural y atractivo turístico tanto a nivel nacional e internacional, reviviendo sus días de gloria y posicionándose como una joya cultural de México.

Bernal

Perdido en el tiempo, este pequeño pueblito que ha sido reconocido como mágico por la belleza de sus construcciones y por su colorido, que alberga leyendas y paisajes de ensueño. La palabra Bernal es de origen árabe y significa peñasco. Gracias a su singular Peña y al rescate de la imagen urbana, en febrero de 2006, se le otorgó la categoría de Pueblo Mágico. San Sebastián Bernal es el nombre completo del pueblo que alberga al tercer monolito más grande del mundo, después del Peñón de Gibraltar y el Pan de Azúcar de Brasil.

Las calles adoquinadas, el paisaje y las artesanías en Bernal hacen que el tiempo se detenga para poder admirar deshilados, cobijas y manteles hechos en telares con 100 años de antigüedad.

Fue fundado en 1642 por varias familias españolas que tomaron posesión de esas tierras, cuenta con bellas edificaciones que datan del siglo XVIII y XIX que conservan estilos arquitectónicos de singular belleza. Antiquísimos balcones floridos y faroles dan vida a este pueblito mágico en el que encantadoras tiendas de artesanías exhiben espectaculares y laboriosos manteles y cobijas elaborados en telares de 100 años

Tula

En la historia de Tula, la Zona Arqueológica de Tula es la mas importantes de la cultura tolteca. Esta formada por un conjunto de construcciones con un profundo simbolismo religioso como son el Altar Central, el Coatepantli o Muro de las Serpientes, el Palacio Quemado, los Juegos de Pelota y el Tzompantli. Estar en Tula y recorrer sus maravillosas ruinas es encontrarse con un pasado glorioso. Es un lugar mistico cargado de energía que reconforta el espíritu, es una experiencia única en su género.

Uno de los atractivos principales de la Zona Arqueológica de Tula son los famosos Atlantes de 4.8 m de altura, cada uno de ellos labrado en piedra basáltica, quienes custodian la parte superior del Templo de Trahuizcalpantecutli o "Estrella de la Mañana". Se dice que estos gigantes sostuvieron el techo del adoratorio dedicado a Quetzalcoatl, por lo que se cree que los Atlantes simbolizan a su ejército. Otro elemento que se observa en los Atlantes, es el escudo que tienen en el pecho, un símbolo mítico ya que la figura de Quetzalcoatl tenía dos formas de manifestarse: la serpiente emplumada y la mariposa o Papalotl. Para nuestros antepasados, el dios Chac-Mool representaba la fertilidad del ser humano y de la tierra, por lo que tenia un lugar importante en su vida. En Tula, al igual que en Teotihuacan, Chichen Itza y Xochiacalco, sen encuentra una de estas figuras de piedra. Esta figura se encuentra dentro del Museo Jorge R. Acosta.

El Coatepantli ó Muro de las Serpientes es una construcción decorada con almenas en forma de caracol que simbólicamente representa la resurrección de Quetzalcoatl cada mañana.

Santa Clara del Cobre

Nombrada recientemente como Pueblo Mágico, la población colonial de Santa Clara del Cobre, Michoacán, se caracteriza por haber conservado a través de generaciones, la tradición artesanal del metal que le da nombre, ya que cada pieza es el resultado de calor, martillazos y la basta imaginación de cada uno de los hombres que han hecho de estos artículos su forma de vida.

Ubicada a 20 km de Pátzcuaro y 76 km de Morelia, Santa Clara del Cobre es una pequeña localidad que ofrece a sus visitantes, no sólo el encanto de sus artesanías, sino la belleza de sus casas blancas con techos de teja roja, de entre las que destaca un kiosko con techo de cobre que se ilumina con los rayos del sol en medio de la plaza principal.

Aunque se tiene conocimiento que los antiguos indígenas de la región ya utilizaban el metal para la creación de diversos artículos como hachas, aretes y otros objetos ornamentales, fue hasta la llegada del obispo Vasco de Quiroga, cuando se perfeccionaron las técnicas artesanales existentes, pues fue él quien introdujo el proceso de fundición y martillado que persiste hasta nuestros días.

Conocido oficialmente como Villa Escalante, en honor a un revolucionario del lugar, Santa Clara del Cobre se ha convertido en un reconocido centro artesanal de fama mundial, por la elaboración de objetos únicos de cobre, tales como recipientes para la elaboración de dulces, cacerolas, platos, cazos, floreros y adornos diversos, entre otros muchos, en los que no se utilizan moldes, ni maquinaría y sí mucha creatividad e ingenio.

Es posible visitar el Museo del Cobre, donde se exponen antiguos objetos encontrados en el lugar, fabricados por los tarascos, así como piezas artísticas ganadoras de concursos nacionales e internacionales. Asimismo, existe una escuela-taller y una cooperativa que lleva el nombre de Vasco de Quiroga, además de la Casa del Artesano, lugares donde se imparte capacitación y preparación para los nuevos artistas.

Misiones de la Sierra Gorda

La Sierra Gorda de Querétaro es una región declarada reserva de la biosfera, ahí encontramos 5 “Misiones” Franciscanas del siglo XVIII, que tienen la particularidad de tener símbolos mestizos incrustados en sus fachadas barrocas. Fueron construidas en buena parte por indios de la región que particularmente eran muy rebeldes y no aceptaban tan fácilmente las enseñanzas de los frailes españoles. Declaradas patrimonio cultural de la Humanidad por la Unesco y ubicadas en una región increíblemente bella, esta zona es una aventura al pasado y un regreso a la naturaleza.

Tancoyol

La misión de Tancoyol es una de las más elaboradas de la sierra y entre 1980 y 1985 fue intervenida para su rescate por parte de los gobiernos estatal y federal. En 1994 se realizaron los trabajos de restauración más recientes, que incluyeron las pinturas de las portadas y el mantenimiento general.

Fundada en 1744 por el coronel José de Escandón, la misión de Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol simboliza la luz de la misericordia. El templo fue construido por el fraile franciscano Juan Ramos de Lora entre 1761 y 1767. El conjunto arquitectónico, semejante a los de Jalpan y Landa, consta de capilla con planta de cruz latina y coro, sacristía, atrio con cruz al centro y capillas posas, torre y portal de peregrinos, claustro y casa cural, ésta compuesta por un patio principal rodeado de habitaciones en el perímetro y en el huerto. En el interior del templo se encuentran algunas esculturas, entre las que destaca la de Nuestra Señora de la Luz vestida de tela.

La fachada consta de tres cuerpos, un frontón y cuatro columnas estípites. En el primer cuerpo destacan las esculturas de San Pedro y San Pablo –pilares de la Iglesia católica–, y los dos escudos franciscanos que aparecen en todas las misiones de la Sierra Gorda. En el segundo cuerpo se ven esculturas de San Joaquín y Santa Anita con la Virgen en los brazos, y al centro un nicho vacío en el que se encontraba la Virgen de la Luz. Entre el segundo y tercer cuerpos destaca una gran ventana, y sobre ésta, en el tercer cuerpo, la representación de la estigmatización de San Francisco, por la cual éste tuvo el don de rescatar a la almas del Purgatorio. En el frontón superior sobresale al centro una enorme Cruz Romana, en bajorrelieve, y a los lados las cruces de Calatrava (dominica) y de Jerusalén (franciscana), mediante las cuales se hermanan las dos principales órdenes del catolicismo.

Tilaco

Esta misión es uno de los monumentos históricos más importantes del municipio de Landa de Matamoros y de la región de la Sierra Gorda de Querétaro.

Su estilo barroco en la portada es un intento de resurgimiento, ya que fue de las ultimas construcciones del estilo que se hicieron en el territorio de Nueva España. La construcción de esta misión se atribuye a fray Junípero Serra.

Arquitectura

El conjunto arquitectónico consta con un templo con planta de cruz latina con coro y transeptos, torre bautisterio, sacristía, claustro, portal de peregrinos, atrio con cruz, capillas pozas y huerto y cuya disposición arquitectónica de los espacios difieren respecto al de las demás misiones.

Su construcción esta realizada mediante muros de mampostería de piedra de 85 centímetros de espesor, con cubiertas de bóveda de cañón corrida y cúpula octagonal con tambor en el crucero, además de contar con cubiertas planas con viguería en los accesos.

Fachada

Poseedora de la más pequeña de las fachadas de las cinco misiones, no por ello deja de tener una de las más variadas iconografías existentes en el hemisferio occidental. Su exuberancia ornamental es de estilo barroco salomónico y estípite. Consta de tres cuerpos rematados por un gran florón y está profusamente ornamentada con motivos vegetales

Jalpan de serra

Misión de Jalpan de Nuestro Señor Santiago Apóstol. Obra de Fray Junípero Serra. Se construyó entre 1751 y 1758. Representa la defensa de la fe. Una variada vegetación iconográfica domina la portada, representando la vital riqueza de la región. En esta se observan tradicionales detalles de las construcciones religiosas europeas, como las imágenes de San Pedro y San Pablo, acompañados de los escudos Franciscanos.

Jalpan tiene un origen prehispánico debido a la existencia de ruinas arqueológicas de importancia en los alrededores, así como por el testimonio de los misioneros franciscanos y particularmente el de Fray Junípero Serra, a quien se le considera colonizador y pacificador de los indios pames; que habitaban y dominaban la región desde antes del siglo XIII. Xalpan, es una palabra de origen Nahuatl que significa “lugar sobre arena”, se deriva de Xall arena y Pan sobre.

Las poblaciones indígenas mesoamericanas más importantes de la región serrana se asentaron en Toluquilla, Ranas, Tancoyol, Saucillo, Moctezuma, Tilaco, El Sabino, Quirambal, Acatitlán y La Gata, donde se advierte la gran influencia Olmeca, Teotihuacana y Huasteca que recibieron, tal y como lo demuestran los utensilios y objetos diversos de barro, obsidiana, piedras, huesos y otros materiales hallados ahí.

Landa de matamoros

Landa estaba habitado por los indios Pames y Jonaces. En 1750 llegóFray Junípero Serra e inició la construcción de las cinco Misiones que hoy forman parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad. El 29 de abril de 1774 se fundó la Misión de la Purísima Concepción y el 1 de mayo del mismo año, la Misión de San Francisco Tilaco. Hasta 1941 Landa era delegación de la municipalidad de Jalpan de Serra; el 24 de abril se convierte en municipio.

Conca

Esta misión, fundada en 1640, es la más pequeña de las que edificaron los misioneros franciscanos, la primera en ser concluida y la más suntuosa.