LA PAZ, BAJA CALIFORNIA





Flanqueada por el océano Pacífico y el mar de Cortés, hacen que el viajar por esta península lo deje sin aliento. Sus vistas de Mulege, San Ignacio y la Paz son únicas en el mundo. Las misiones Jesuitas que se encuentran desperdigadas por toda la región, y la visita a la salinera más importante de México “Guerrero Negro” es un recorrido completísimo que se tiene que hacer.
No olvidemos que Jacques Cousteau denominó el “mar de Cortes” como el acuario del mundo por su rica fauna y

flora marina que hay. tiburón ballena, ballenas grises, leones marinos,focas , delfines, arrecifes de coral hacen que este ecosistema sea una verdadera chulada.
En destinos como Los Cabos uno puede encontrar el refinamiento más alto a nivel mundial en cuanto a Pesca Deportiva, Hotelería y práctica de Golf, convirtiéndose en uno de los destinos preferidos por el Jet Set mundial y la farándula de Hollywood.







La Paz

La historia registra que fueron muchos los intentos por conquistar este hermoso territorio multicolor. Fue Hernán Cortés, el 3 de mayo de 1535, quien bautizó esta tierra con el nombre de Bahía de la Santa Cruz. A éste le siguió Sebastián Vizcaíno cuando, en 1596, le asignó el nombre actual a la bahía. Posteriormente llegó Isidro Atondo y Antillón en 1683; algunas décadas después —en 1720— los jesuitas arriban con su fuerza evangelizadora y misional. Para 1811 se dio la fundación definitiva en la figura de José Espinoza al crear un asentamiento humano permanente.

Para los interesados en el buceo, el Mar de Cortés, llamado por Jacques Cousteau, "el acuario del mundo", ofrece la posibilidad de bucear de cerca con cardúmenes de grandes animales oceánicos, como delfines, meros, mantarrayas gigantes y amistosos leones marinos. La Paz, capital del estado, y su área circunvecina, cuentan asimismo con 25 sitios de clase mundial para practicar el buceo. Otra de las atracciones del estado es la migración anual de las ballenas grises desde el mar de Bering a las tres lagunas de agua tibia cerca de la costa de Baja California Sur. Pero sus hermosas playas, abundante pesca y vibrante vida nocturna no son las únicas razones para visitar Baja California Sur.

En La Paz es posible visitar atracciones culturales como el Museo de Antropología e Historia, donde se exhiben muestras de vestigios culturales y geográficos, la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, que data del año 1720, y el museo de las Ballenas, para aquellos interesados en saber más sobre estos enormes mamíferos marinos

Los Cabos

Los Cabos es uno de los municipios del estado de Baja California Sur, México y se localiza en el extremo sur del estado. La cabecera municipal es San José del Cabo pero la ciudad mas importante es Cabo San Lucas a 33 Km. de la cabecera. Este municipio es uno de los destinos turísticos más importantes de México.

En esta excepcional urbe donde se marca el fin de la Tierra, concurren espléndidas playas y fascinantes paisajes, resultado de la insólita comunión entre el Océano Pacífico y el Mar de Cortés. Para los adoradores del surfing, buceo, esquí acuático, veleo, kayakismo y el descanso placentero, esto representa un verdadero y reconfortante festín aventurero. Un punto y aparte lo marca el reconocimiento que en el plano mundial se tiene de este paraíso en la pesca deportiva y en sus exclusivos y retadores campos de golf.

La Bahía de Cabo San Lucas, decretada como zona protegida contra todo tipo de explotación de sus recursos naturales, en ella se permiten únicamente actividades recreativas, trasladando la pesca deportiva hacia mar adentro. Como resultado de estas medidas, distintas especies de peces, aves y mamíferos marinos, tienen su espacio resguardado en esta parte. En las cercanías de la bahía, durante el invierno arriban a estas aguas algunas ballenas, lo que convierte a la zona en un espectáculo incomparable.

El Arco de Cabo San Lucas

El Arco de Cabo San Lucas, esculpido por la impetuosidad del Océano Pacífico en uno de sus lados, y por la tranquilidad del Mar de Cortés en el otro, esta maravillosa escultura pétrea se presenta como la más original forma de marcar el fin de la tierra. Constituido en el símbolo de Cabo San Lucas y seguramente de toda la península, El Arco y sus alrededores representan uno de los mayores atractivos. Para llegar a la zona, los prestadores de servicios ofrecen diversas categorías de transporte; la más común son la pangas que parten de El Médano y que en una travesía de 30 minutos lo trasladan al lugar. Durante el trayecto aparecerán a su paso una serie de formaciones rocosas que poseen su dosis de leyenda. Una de ellas es el llamado Dedo de Neptuno, el cual se ha hecho acreedor a distintos nombres más: el Rayo en el Mar, El Alfil o la Península Invertida. Uno más es El Vigía (la parte más alta de la formación), que jugó un papel muy importante cuando operaba la ruta del galeón de Manila, pues desde ahí los centinelas ingleses alertaban a las tripulaciones cuando observaban velas a lo lejos y se preparaban para el ataque. Es de imaginarse el espectáculo ensoñador que ofrecen los atardeceres frente a El Arco en cualquiera de las embarcaciones de lujo que ofrecen este recorrido. Sin lugar a dudas, visitar El Finisterra es una experiencia única que no debe perderse.

Loreto

Al arribo de los españoles (1533), este lugar —en ese tiempo llamado Conchó, que significa “mangle colorado”— era habitado principalmente por indígenas pericúes, quienes vivían de la recolección de frutos, la caza y la pesca. Con la llegada de los misioneros jesuitas se establece en este lugar la primera misión de las Californias (1697), constituyéndose Loreto en capital histórica de la Alta y Baja California hasta el año de 1777.

La bahía de Loreto es la manifiesta atracción por la insólita belleza natral que conecta al Mar de Cortés con la Sierra de la Giganta, se ve respaldada por la presencia del Corredor Turístico Loreto-Nopoló. Auspiciado por el Fondo Nacional para el Fomento del Turismo (FONATUR), a lo largo de los 13 kilómetros que enlazan la ciudad con el desarrollo y con tranquilas playas ideales para nadar y esnorquelear, se cuenta con la presencia de un centro tenístico con nueve canchas al aire libre y un estadio con capacidad para 250 personas, un campo de golf profesional de 18 hoyos abierto al público y dos magníficos hoteles. Para darnos una idea del futuro promisorio de esta zona, se está construyendo, dentro del mismo desarrollo, un conjunto residencial de alta categoría que inmediatamente llamará la atención.

La riqueza del Parque Marino Nacional Bahía de Loreto, decretado como Área Natural Protegida (ANP), permite que en los meses de febrero, marzo y abril, los visitantes puedan avistar a la ballena jorobada, de aleta, piloto y, con suerte, hasta una ballena azul. El recorrido tiene una duración de cinco horas aproximadamente y hay sitios en los que la embarcación puede detenerse y poder practicar esnórquel o buceo antes de adentrarse en aguas más profundas.

San Javier

En medio del imponente paisaje formado por las agrestes elevaciones y escarpadas barrancas de la Sierra de la Giganta, se alza altiva y señorial la que se considera fue el segundo centro misional en la península construido por los jesuitas. Inicialmente fundada en 1699 por el padre Francisco María Piccolo y abandonada por los constantes ataques de los indígenas, fue restablecida en 1701 por el padre Juan Ugarte. Construida en piedra cantera, el conjunto arquitectónico conserva su estado original, por lo que es catalogada como una auténtica joya de la arquitectura californiana.

De sobria fisonomía, sobresale la portada de su templo con algunos ornamentos en relieve. Su interior conserva un original retablo barroco de madera, la escultura de San Francisco Javier y cinco óleos originales. Aún proporciona servicio a la pequeña comunidad, la cual rinde los máximos honores al santo patrono los primeros días de diciembre, cuando de todos lados llegan feligreses, muchos de ellos a caballo, a rendirle devoción.

Mulege

Tambien conocida como Heroíca Mulege está resguardada por la hermosa Bahía Concepción, esta región fue descubierta en 1702 por el padre jesuita Juan María de Salvatierra. Su privilegiada posición geográfica, que lo sitúa en un valle flanqueado por dos cerros y alimentado por un río que se une al estero para desembocar en el mar, fue decisiva para que a mediados del siglo XIX se convirtiera en el principal puerto de la región central de la península y en cabecera municipal.

El Mulegé actual centra sus actividades económicas en el turismo, cuya atracción se fortalece en algunos edificios antiguos, vestigios rupestres, playa y pesca deportiva (jurel y dorado). La pesca comercial arroja importantes cantidades de sierra, pargo y calamar, que se distribuyen en nuestro país. Por su parte, la agricultura toma fuerza en la siembra

de productos orgánicos como el tomate y chícharo, entre otros, producción que tiene su destino en los Estados Unidos. La ganadería sienta sus bases en la cría de ganado vacuno y caprino.

La Misión de Santa Rosalía de Mulegé, es patrimonio de la antigua misión que se fundara en 1702 (la tercera en toda la pe nnínsula sureña), correspondió al jesuita Jesús Escalante terminar su construcción en 1766. Construida en piedra, la caracteriza su forma de “L”. Abandonada en 1828 por falta de población, ha sido restaurada en distintas ocasiones, pero respetando su aspecto original. Su interior conserva sin daño la imagen escultórica de Santa Rosalía, y en el salón anexo una campana, ambas del siglo XVIII. En la parte trasera se ubica un cerrito que sirve como mirador para apreciar excelentes vistas panorámicas del pueblo. Aún se oficia lo domingos y días festivos.

Bahía Concepción

A unos cuantos kilómetros al sur de Mulegé, esta bahía brinda algunos de los más espectaculares paisajes de la península con sus numerosas playas de blanca arena y sus caletas protegidas por enormes riscos y majestuosos cardones del desierto.

Gracias a la maravillosa visibilidad que caracteriza al Mar de Cortés, el buceo y el esnórquel se practican en sus tranquilas aguas. Otros deportes como el kayak, hobby cat y velerismo, son también favorecidos en las playas de Punta Prieta, Punta Arena, Santispac, Eco-Mundo, La Escondida, El Burro, Requesón y Coyote.

Santa Rosalía

El despegue de esta ciudad, actual cabecera municipal, se remonta a 1868 cuando aquí se descubren ricos yacimientos de cobre, los que son aprovechados posteriormente (1872) por la compañía Eiseman y Valle. Para 1885 empieza el crecimiento del pueblo de Santa Rosalía con el inicio de operaciones de la compañía minera francesa El Boleo, la cual cierra sus operaciones en 1954. Fue en 1972 cuando aquí se instala el primer Ayuntamiento Constitucional del municipio.

En la actualidad la actividad minera es nula, aunque se están llevando a cabo proyectos para reactivarla. La población tiene en la pesca, comercio y turismo a sus principales fuentes económicas. El éxito de la antigua compañía dejó muestras de su esplendor en muchas construcciones de madera de arquitectura francesa, las cuales están protegidas bajo la categoría de Monumentos Históricos: el Palacio Municipal, el Hotel Francés, el Correo y muchas más.

Todos los Santos

Debido a las características muy particulares de este pueblo pintoresco que es Todos Santos, integrado por toda su riqueza natural, su original arquitectura, su imagen urbana, su cultura, su historia y el gran potencial turístico que tiene, lo han llevado a formar parte del Programa Pueblos Mágicos.

Tal vez fue la naturaleza, que aquí conjuntara detalles de su generosidad; tal vez las vicisitudes en su formación, que le forjaran nobleza en su carácter. Es posible que haya sido la fe, o las circunstancias; ¿inspiración?, es muy probable. La mayoría cree que fue la amalgama de todos estos elementos lo que moldeó el rostro que hoy conocemos de Todos Santos.

Lo que haya sido, hoy tenemos el privilegio de contar con un pueblo diseñado para la contemplación; que transpira cultura por sus calles y edificios; motivo inagotable de escritores, pintores, artesanos y escultores. Cual obra cumbre del artista, Todos Santos se presenta para ser admirado. Aprovechemos la ocasión, la galería está abierta.